Japón, Rusia y Suiza: tres casas típicas para descubrir sabores, tradiciones y cultura
La 46ª Fiesta Nacional del Inmigrante continúa hasta el 13 de septiembre en el Parque de
las Naciones de Oberá, donde las casas típicas vuelven a ser uno de los principales puntos
de encuentro para quienes buscan conocer las culturas que forman parte de la identidad de
la ciudad.
En cada espacio, la gastronomía se combina con la música, las danzas, las expresiones
artísticas y las tradiciones de las distintas comunidades. Japón, Rusia y Suiza presentan en
esta edición propuestas que invitan a detenerse, recorrer, probar nuevos sabores y conocer
un poco más de la historia de cada colectividad.
Casa Japonesa: sabores tradicionales y una experiencia que también se vive
con la cultura
La Colectividad Japonesa invita a acercarse a una propuesta que combina gastronomía,
expresiones artísticas y diferentes formas de acercarse a la cultura de Japón.
La casa trabaja con dos modalidades: restaurante y comida al paso. Entre las entradas
aparecen las tradicionales empanadas de cerdo, sushi y onigiri, los conocidos triángulos
de arroz envueltos en alga nori. La carta continúa con brochetas de pollo o cerdo,
acompañadas de yakimeshi, arroz salteado con verduras; tonkatsu, milanesa de cerdo con
salsa tonkatsu; kare rice, arroz con curry; yakisoba, fideos salteados con verduras y carne
de cerdo, y katsu kare, que combina milanesa de cerdo con curry.
También se ofrecen distintas combinaciones de brochetas y arroz, además de sushi y otras
especialidades de la cocina japonesa. Para quienes prefieren una alternativa rápida, la
propuesta al paso incluye yakisoba, yakitori o tonyaki, nikuman o pizzaman, empanadas de
cerdo, onigiri y harumaki, los tradicionales arrolladitos primavera.
La experiencia continúa con una variada selección de dulces: dorayaki, taiyaki,
kurimanyu, mochi y mochi de frutilla, además de helados de jengibre o sésamo. Entre las
bebidas se encuentran distintas variedades de cerveza y sake, junto con las opciones
habituales.
La cultura japonesa ocupa un lugar central en la propuesta de la casa. La colectividad
cuenta con grupos de ballet infantil y de adultos, además de los conjuntos de taiko, los
tradicionales tambores japoneses. También recibe grupos invitados, como la colectividad
japonesa de Ijuí, Brasil, que participa con presentaciones especiales.
Durante la semana, la casa funciona desde aproximadamente las 20:00, mientras que los
fines de semana ofrece atención al mediodía y por la noche, con la parrilla disponible desde
las 11:30 y reapertura gastronómica desde las 20:00. El quiosco comienza a atender más
temprano: desde las 17:00 o 18:00 durante la semana y desde las 11:00 los fines de semana.
La invitación de la colectividad es acercarse y disfrutar no solamente de la comida, sino
también de las distintas expresiones de la cultura japonesa que encuentran en la Fiesta un
espacio para compartir.
Casa Rusa: recetas tradicionales y una cocina preparada para compartir
La Casa Rusa propone un recorrido por sabores tradicionales de Rusia y Bielorrusia, con
una carta amplia que combina entradas, platos principales, propuestas para compartir y una
importante variedad de repostería.
Entre las preparaciones se destacan las empanadas rusas, una de las especialidades de la
casa, elaboradas con masa de pan y relleno de carne vacuna con germen de trigo. También
aparecen los pirozhki, los chebureki, el sándwich de cerdo desmechado, el jolodetz y la
tradicional shuba, una ensalada en capas de papa, arenque, cebolla, zanahoria y remolacha.
Como platos principales, la casa ofrece varenyki, empanaditas hervidas de ricota
acompañadas de salsa de cebolla, panceta y crema; borscht, la emblemática sopa de
remolacha con carne y verduras; golubtsi, tradicionales niños envueltos de carne y arroz;
arenque marinado; pollo al horno; bondiola de cerdo; y Befstroganov, tiras de carne
vacuna en salsa cremosa de champiñones, mostaza y cebolla, servidas con puré.
Una de las propuestas pensadas especialmente para quienes desean probar varios sabores es
el plato mixto, que reúne distintas especialidades rusas y belarusas en una misma
presentación: carnes, kovbasa, varenyki, jolodetz, shuba, ensalada rusa, croquetas de ricota
y pickles.
Los postres tienen un protagonismo especial. La carta incluye Ptich'ye Moloko, torta
Napoleón, medovik, Imperial de la Casa, Pavlova, Spartak y syrniki, ofreciendo un
recorrido por diferentes preparaciones de la repostería tradicional rusa.
La experiencia gastronómica se completa con la perestroyka, bebida típica elaborada por
la propia colectividad a base de flores de rosella, una propuesta que acompaña los sabores
de la casa y forma parte de su identidad.
La Casa Rusa trabaja especialmente durante la Fiesta para contar con una amplia
disponibilidad de sus preparaciones. Los sábados y domingos ofrece atención al mediodía y
por la noche, mientras que durante los restantes días la propuesta se concentra en la
atención nocturna, acompañando las actividades y reservas que recibe la colectividad.
La visita a la casa también permite conocer el esfuerzo que realizan sus integrantes para
mantener recetas y costumbres transmitidas por generaciones, en una propuesta que busca
que la gastronomía sea también una forma de conservar y compartir la identidad rusa.
Casa Suiza: identidad helvética, gastronomía y tradición alpina
La Colectividad Suiza, una de las primeras en instalar su casa típica en el Parque de las
Naciones, propone durante esta edición un espacio donde la gastronomía se combina con
las tradiciones y expresiones culturales de la comunidad helvética.
Su carta presenta como uno de sus platos destacados la fondue de queso, elaborada con
tres variedades de queso y vino blanco. También ofrece fleischkäse, bife de lomo con
distintas guarniciones, knöpfli con carne y champiñones y cervelat salat.
La propuesta gastronómica se extiende a las comidas al paso, con cervelat am stick, papas
fritas, cervelat al grill y cuerno alpino, mientras que en el apartado de postres aparecen
banana split, bombón suizo, fondue de chocolate y una variedad de tortas.
La Casita Alpina suma además una propuesta especial de cafetería y repostería, con
diferentes tortas y opciones dulces. También se contemplan productos sin TACC,
ampliando las alternativas para los visitantes.
En materia de bebidas, la casa ofrece Kirsch Wasser, una bebida típica, además de jugos
naturales, licuados y tragos.
La cultura suiza tiene también una presencia destacada durante la Fiesta a través del Ballet
Juvenil Alpenrose, que vuelve a llevar al escenario mayor las danzas, la música y las
tradiciones que forman parte de la identidad de la colectividad.
Más allá de la gastronomía, la propuesta de la colectividad se sostiene sobre una misión
clara: preservar y difundir las costumbres, tradiciones y cultura suiza en Oberá,
fortaleciendo el vínculo entre generaciones y promoviendo el encuentro entre culturas.
La invitación es acercarse a la Casa Suiza y vivir una experiencia en la que los sabores, la
música y la danza permiten conocer una parte de la identidad helvética que se mantiene
vigente en la comunidad.
Tres casas para seguir recorriendo el mundo en el Parque de las Naciones
Japón, Rusia y Suiza presentan tres propuestas diferentes, pero con un mismo espíritu: abrir
sus puertas para compartir con el público las tradiciones que sus comunidades conservan y
transmiten de generación en generación.
En cada casa, la gastronomía funciona como una puerta de entrada a una cultura, pero la
experiencia se completa con la música, las danzas, el arte y el encuentro con quienes
sostienen durante todo el año la identidad de sus colectividades.
Hasta el 13 de septiembre, el Parque de las Naciones vuelve a ofrecer la posibilidad de
viajar por distintos países sin salir de Oberá. La invitación es recorrer las casas típicas,
descubrir sus sabores y dejarse sorprender por todo lo que cada colectividad tiene para
compartir.
