Fiesta y Deporte

La primera edición de la Fiesta del Inmigrante incluyó en su comisión directiva organizadora, una sub-comisión de deportes, demostrativa del interés que poseían los fundadores en asociar las prácticas de las distintas disciplinas físicas a las demás actividades del evento.

Con esta inserción se buscaba fortalecer la programación, mediante el brillo que podía otorgarle a la misma, de la realización de competencias deportivas, pero especialmente obtener un reconocimiento hacia los inmigrantes fundadores, que en aquellos primeros años de duras luchas en medio de la selva virgen e inhóspita supieron darse tiempo para la práctica de los deportes.

Los primeros deportes que se desarrollaron en Yerbal Viejo -hoy Oberá- fueron la caza y la pesca, actividades que se realizaban más bien como medio de lograr alimentos para subsistir que como intento de practicar alguna disciplina deportiva.

En 1918, cuando la colonia apenas tenía 5 años de vida, los colonos incursionaban en los más diversos tipos de competencias atléticas, realizaban combates boxísticos, partidos de fútbol, torneos de lucha libre, y no faltó quien se dedicara a la esgrima.

Estos heroicos comienzos fueron, sin dudas, fundamentales para el formidable progreso deportivo que tuvo Oberá posteriormente, que lo convirtieron en uno de los principales centros del nordeste argentino en ese sentido.

La primera edición de la Fiesta incluyó, en los entonces escasos 4 días de duración, una programación deportiva en la que se destacaron:

– campeonato de Fútbol de Salón, internacional, con la participación de un equipo de Brasil, uno de Paraguay, River Plate de Buenos Aires y la selección obereña;

– un partido de fútbol internacional entre el equipo de San Juan, de Encarnación, Paraguay, y el seleccionado de la Liga regional obereña de fútbol;

– competencia ciclística doble San Martín, por la Picada de ese nombre (ruta a Posadas), ida y vuelta entre Oberá y Santa Ana, con un recorrido de 100 kilómetros.

Estas programaciones contaron con enorme apoyo popular, pero fueron ejecutadas de una manera casi circunstancial, sin una programación estudiada.

Pero al año siguiente, 1981, al comprenderse la importancia real que iba adquiriendo la Fiesta, comenzó a obrarse mediante cronogramas previos y organización preparada, con lo que se otorgaba jerarquía al aspecto deportivo del acontecimiento.

Comenzaron a disputarse entonces torneos de muchas de las variedades deportivas en auge en la ciudad, el país y el mundo.

Las mismas comenzaban los días previos a la inauguración de la Fiesta y continuaban desarrollándose durante toda la Semana del Inmigrante.

Durante años vienen participando en ellas decenas de atletas de todas las colectividades, en la búsqueda de obtener supremacías mediante la práctica de juegos leales, alegres y fraternales.

De la misma manera como durante la Fiesta cada colectividad trata de imponer su música, sus reinas y sus comidas, en los campos de juego se intenta lograr el halago del éxito, venciendo a rivales de las demás nacionalidades.

En 1986 se creó el Área de Deportes y Recreación, con lo que la práctica de las disciplinas del cuerpo quedaron institucionalizadas y organizadas dentro de las programaciones anuales del festejo.

Entre los campeonatos tradicionales que se realizan, figuran:

– de Tenis;

– de Bochas;

– de Fúlbol 8;

– de Basket ball;

– de Volley ball;

– de Ajedrez;

– de Truco;

– un año hubo competencias atléticas.

Todos estos deportes se desarrollan con el patrocinio de sus respectivas Asociaciones.

Pero la competencia que ha conseguido mayor trascendencia, al extremo de ser considerado el máximo atractivo deportivo de la Fiesta, es La Maratón del Inmigrante”.

Se realiza desde 1984 bajo la supervisión y dirección conjunta de la Universidad Nacional de Misiones, la Facultad de Ingeniería de Oberá, la Dirección Municipal de Deportes y la Federación de Colectividades.

La prueba se inicia frente a la Facultad de Ingeniería y luego de un recorrido de 10.000 metros, que incluye las calles céntricas de la ciudad, finaliza frente al Parque de las Naciones.

Participan atletas de todas las categorías, pudiendo afirmarse simbólicamente que pueden intervenir en ella corredores de 3 a 90 años”.

En algunas ediciones se ha llegado a contar con más de 500 participantes de todo Misiones, provincias vecinas, y del Brasil y Paraguay.

Las calles de Oberá presentan durante su desarrollo el panorama de una enorme concurrencia alentando a sus favoritos.

Los premios consisten en dinero en efectivo y trofeos de valor.

Federico Benítez, atleta nacido en Concepción de la Sierra, Misiones, se ha convertido en un símbolo de la maratón, en la que se impuso en 5 oportunidades.

Desde 1998 se realizan también Los Grandes Juegos del Inmigrante, curioso evento recreativo en el que los representantes de las distintas colectividades actúan con sus trajes típicos.

Esta realización se efectúa con el patrocinio de la Dirección Municipal de Deportes de Oberá y la Federación de Colectividades.

Generalmente se adhiere a la Fiesta del Inmigrante el Automóvil Club Oberá, realizando carreras en el magnífico circuito asfaltado de la ciudad.

Se han llevado a cabo carreras de TC 2.000 y Copa de las Naciones, con la participación de los ídolos del automovilismo argentino.